Ha sido un verano interesante este del 2025.
He descubierto que, incluso utilizar agua mineral, puede crear una capa de cal en mi hervidor. Fue desagradable e interesante a la vez dar con el motivo por el que mis cafés no sabían ni dulces, ni amargos, planos, sin el sabor que esperaba encontrar. Es un asunto que tendré que vigilar de cerca.
Por otra parte, he participado un año más en la competición de Aeropress de la zona donde resido. Y también he aprendido cosas. Por una parte, las bebidas que hago con esta cafetera tan divertida me estaban saliendo malas. Con el tiempo, fui cambiando mi manera de hacer la receta que desembocaron en errores en la ejecución, esto es, notas amargas y turbias en el sabor. Voy por el buen camino para solucionarlo.
Además, en esa competición tuve la oportunidad de ver cómo hacían sus recetas un buen puñado de entusiastas del café de especialidad y cómo ha evolucionado el proceso: que si no se agita tanto, que si procesos de criogenización para templar la bebida, que si no hace falta bloom. Cada aspirante llevaba una receta diferente a las de los demás y los resultados pusieron a los jueces en dificultades para dilucidar qué bebida era mejor. Fue una experiencia enriquecedora y humana. Esperemos que se repita el año que viene.
/gemlog/